Si tengo que hablar con cuidado para no equivocarme contigo.
Si no sé contestar lo que tú quisieras y si no coincidimos en gustos.
Si tengo que esperarte, como nunca he esperado a nadie.
Si voy de tonta y abro mi boca para hacerte preguntas que quiero callar al momento de decirlas.
Si encuentro algo que quiero decirte de forma inmediata pero tú no estás aquí a mi lado.
Si no puedo hacerte entender por qué te miro así y a los demás con soslayo.
Si lo que yo hago son simplezas para ti, mientras yo me desbarato por hacerlas.
Si no encuentro razón válida para que me escondas, pero aún así quiero estar contigo.
Si no puedo controlar el hecho de que alguien sea parte de mi pasado.
Si tampoco puedo controlar el hecho de que no entiendas que ya no es parte de mi presente.
Si todo lo que me dices parece un pretexto para no estar conmigo.

4 comentarios:
QUE HAGO CON MIS LABIOS
SI ME RUEGAN TUS BESOS
QUE HAGO CON MIS MANOS
CUANDO SUPLICAN TU REGRESO
QUE HAGO CON MIS NOCHES
QUE HAGO CON MIS DIAS
QUE HAGO CON TU ESENCIA
QUE SE AFERRA A LA MIA
Y ese poema tan popular dice en su parte no popular:
...
Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y de aflicción
...
Que mujer tan dulce. No tenía idea que necesitaras de amor, es tan lógico como sostenerse en este mundo de duelo y de aflicción sin tener en nadie donde descargar el tremendo amor que quieres compartir. Que privilegio divino quien se dé la oportunidad de poseer tal amor. A mí me gustas, me gustas en verdad, no sé que tienes que no puedo dejar de pensar en ti. Que persona más ignorante; o quién más se negaría tal paraíso, sólo quién tiene miedo de volver al paraiso. Yo no te tengo miedo, si amar es como mirar a Dios a los ojos. Dulce mujer no desesperes, que yo también necesito compartir amor.
Wannalajara, jajajaja!!!!
Dulce mujer, Dulcinea si me permites, ayer me dormí susurrando en mí mente tu divertida, alegre, jovial, precisa y hasta triste redacción. Desperté a las cinco y no pude captar el sueño, tus letras me lo robaron, no dejaba de pensar en ellas, tus letras -las tristes- me confundía sobre la apariencia con la que te conozco; no puedo entender cómo tu bella sonrisa, siempre la busqué y siempre la encontraba, encerraba una sublime tristeza. No te sientas sola, te necesitamos alegre, cosa más rara que Dios me dio la capacidad de captar la miseria de los demás, me atormentan las desgracias ajenas es incontenible para mí observar la tristeza en los ojos de los demás. Pero en ti, en ti no me había dado cuenta.
Sufres de amor, desamor, que mente torcida no se fija en ti. A mí me encantas, posiblemente desde que te vi. En realidad si hay algo a lo que temo. Pero no lo dudaría presumir mi buen gusto por ti. De hecho lo he presumido, que atrevimiento el mío, que aventura sin tu permiso.
Me encantan tus destellos de alegría, tu sonrisa, tu mirada, las que te conozco. Que tienes que no puedo dejar de pensar en ti? Debe ser la humanidad, la alegría que irradias. No la ensombrezcas Dulce mujer, Dulcinea, no me prives de tu alegría. Hay pocas cosas en este mundo de duelo y aflicción.
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará;
pero mudo y absorto y de rodillas,
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido..., desengáñate:
¡así no te querrán!
G. A. Becquer
psicologa no siempre es suficiente estar enamorada, tambien la otra persona debe poner de su parte lastima tienes muchas cualidades y que no te corresponda o que te escondan y pongan mil pretextos tu no lo mereces pero no hay peor ciego que la que no quiere ver fabian :)
Publicar un comentario en la entrada
Visitas a la psicóloga