Creo que es una regla universal, una conspiración del universo o un recordatorio de que somos humanos el hecho de que en nuestra vida siempre tiene que haber equilibrio. Por muy jodido que estés, siempre habrá algo que salga bien, así que no puedes revolcarte en tu miseria tanto como quisieras. Y por otro lado, por muy feliz que estés, viene algo a desbaratarte la armonía. No puedes balancearte a un lado, siempre tienes que estar en equilibrio.
Lo usual para mí es estar más o menos bien en todas las áreas menos la emocional. Y cuando, por alguna extraña razón empecé a estar bien en esta zona, empecé a sentir una gran angustia y ansiedad por mi pobre desempeño en las otras. En la escuela sentía que me llevaba el carajo, en el trabajo el desinterés iba en aumento y una salud mental y física comenzando a decaer.
Pero vinieron las dudas, las curiosidades, las ansiedades y las preguntas. Y cuando quise saber qué estaba sucediendo en lo emocional, la respuesta me da a pensar que nuevamente algo falta y no puedo hacer nada para conseguirlo.
Ahora me siento mejor en la escuela, el trabajo y demás áreas de mi vida, excepto en la emocional. Ni modo, cuando ésta va viento en popa me hace sentir mucho, muy tranquila. Quizá la intranquilidad es mi forma de vida, sólo tengo que aprender a aceptarlo.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Visitas a la psicóloga