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| J |
Muchos, muchísimos, los más escriben coger con J. Ellos cojen, no cogen.
¿Será que no saben cómo se escribe? ¿Será que tienen un error de dedo? ¿Será que el cerebro en automático lo capta como cojer y no como coger?
A veces pienso, cuando leo cojer y no coger que me encantaría corregirlo. Ir, tachar, borronear y sobreescribirle una G. Una bolita, borrar el puntito de la J, algo, que diga coger y no cojer.
Luego, entonces reflexiono: ¿será que los apretados y estirados se dedican a coger y no a cojer? Que no se aventuran a un error, aunque sea ortográfico, por todas las implicaciones que tiene.
¿Será entonces que cojer es irregular, fuera de la norma y sucio?
¿Y entonces coger se hace sólo en la cama, a oscuras y siempre con un orgasmo de frustración y no de placer?
Será entonces, concluyo, que los aventurados cojelones son aquellos que siempre traen una sonrisa, mientras que los cogederos andan tan apretados y tan estirados como su ortografía de diccionario.
Será entonces, concluyo, que los aventurados cojelones son aquellos que siempre traen una sonrisa, mientras que los cogederos andan tan apretados y tan estirados como su ortografía de diccionario.


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