04 julio 2010

¡Padrino!

Hace unos 8 meses empecé a recibir mensajes anónimos en mi celular. Los mensajes decían cosas como: "Ahora que te conozco no puedo dejar de pensar en tí", "Dame la oportunidad de estar contigo", "Ya no pienses en él, yo sí te quiero", etc, etc, etc. Creí que no tenían mucha importancia y que alguien se había equivocado de número, pero cuando los mensajes, los últimos mensajes, decían: "Wanna, yo sé que tú me vas a querer", o "Wannita, feliz año nuevo", me empecé a asustar de verdad. Ahí fue cuando supe que los mensajes sí eran para mí y ni idea de quién podría mandarlos.
Los mensajes no provienen de un número en particular, bueno, sí, es un número del país del "norti" siempre, que varía según el mensaje que va llegando, siendo tres números diferentes con la misma lada siempre. Y al final dice la página de internet desde la que se manda. En fin, no puedo contactar a este nuevo anónimo.
Me puse a repasar y a descartar posibilidades. En primera, descarto a mis amigos del país del "norti" porque ninguno me mandaría mensajes de ese tipo y porque la lada no corresponde al estado donde viven. Después, descarté a todos mis conocidos con buena ortografía. Reduje entonces las posibilidades a quienes tuvieran internet, mala ortografía y las intenciones de pretenderme. Se reduce a tres opciones, mismas que no mencionaré aquí.
Pero oh, sorpresa, anoche me llegó el mensaje que me aclaró quién es el autor. El mensaje dice: "Hoy vas a soñar conmigo... te lo garantizo." Ese mensaje, con una terrible ortografía. Y si es verdad lo que con tanta seguridad me dijo el anónimo en el mensaje, entonces ya supe quién es el autor, soñé con él. Mi padrino de generación de la preparatoria. Se apareció en mi sueño, nada tenía que hacer ahí, pero apareció. Entonces, basándome en pruebas así de objetivas, me atrevo a decirle:
¡¡Padrino!! ¿Qué anda haciendo en mis sueños? ¿Qué hace mandándome mensajes?

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